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La Penegrinación de Santa Tata


Escrito en October 1st, 2015 Anno Domine, por Frater Germanicus
   
San Cartuccio de Freniglio y su noche devota

San Cartuccio de Freniglio y su noche devota

El catedrático holandés Sollen Teroueon (*) advierte en su tesis pseudo doctoral sobre el contenido simbólico de las más destacadas obras de la poesía goliarda. Por ejemplo, en el conocido texto “La Oscura Noche En La Que San Cartuccio Vio Los Ojos Del Papa” el PsD. en Teología advierte que el fragmento:

y San Cartuccio, desnudo frente a la Monja Voluptuosa, irguió su miembro con ayuda de su mano y luego se lo ensartó hasta el fondo

Se debe interpretar de la siguiente forma:

 “San Cartuccio confiesa sus pecados previos desnudando así su alma. La Monja con la cual se confiesa es voluptuosa en virtudes y por tanto un ejemplo a seguir. Frente a ella se confiesa y llega a la fase de revelación divina que caracteriza la teoría teológica de San Cartuccio. Cuando se dice “irguió su miembro” se refiere que “se irguió como miembro” de la orden goliarda y aceptó así la recatada vida clerical en esa “noche oscura” que lo llevaría a la luz. La ayuda viene de “su mano” referencia clásica desde el primer Testamento a la “mano de dios” e intervención de su voluntad en el mundo mortal. El ensarte hasta el fondo es la exploración del alma y la develación progresiva pero decidida de los misterios de la teología que San Cartuccio construye en el resto de su beata vida”.

Esta interpretación fue, por supuesto, una de los más grandes desaciertos de Teroueon, junto a su búsqueda infructuosa del mítico “Vulgaris Magistralis”, verdadero eslabón perdido entre el Homo Erectus y el Homo Goliardae (variante tardía, no tan homo, pero muy erectus) en la teoría evolutiva del Frater Mendelsson.

Textos posteriores, encontrados en las cercanías del Mar Aqueo, en Grecia, presentan una traducción ligeramente diferente sobre San Cartuccio titulado “La Oscura Noche En La Que San Cartuccio Le Vio El Ojo A La Papa”, echando por tierra la tesis de Teroueon. Su escuela interpretativa, sin embargo, persiste hasta hoy, a pesar de los nefastos embates de la Academia.

En memoria del asesinado Dr. Sollen Teroueon la orden goliarda del nuevo milenio presenta la traducción de la hasta ahora inédita versión en lengua vernácula de: “La Penegrinación de Santa Tata”, manteniendo, en homenaje a Teroueon la estructura tradicional en versos polímeros.

Cómo Orden, no podemos sino negar las acusaciones que se han cargado sobre el Doctor Teroueon, dadas las oscuras circunstancias de su muerte. La viuda no se ha referido al asunto.

Ninguna de las cinco. Ni tampoco la que se haya desaparecida.

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(*)Pronunciado “Solen”

Sollenteroueon

El Doctor Sollen Teroueon en su estudio, circa 1996

La Penegrinación de Santa Tata

Asi como fue documentada por San Cartuccio, llamado el Contrito.

 

Santa Tata encomendada a tareas tipicas de las Monjas Futanarias

Santa Tata encomendada a tareas tipicas de las Monjas Futanarias

Diz que en el convento de las monjas hoy llamadas las Santísimas Futanarias de la Blanca Sábana, creció una joven que a temprana edad sintió el llamado de convertirse en esclava de dios.

Do el convento fue preparada para la beata vida y el duro trabajo, ya que quien para pecar poco tiempo tiene, poco peca y quien no peca no paga aunque no peque por la pega que no da paga.

Pues como pecas, pagas.

Y como pacas, pegas.

Y como Paco, poco pagan y te pegan.

Asi es que las hermanas facían las tareas del rezo y el trabajo, dando orales formas a la adoración en la capilla do Dios habita y laborando en santas faenas de su orden.

Desta guisa las tijeras usaban y entrellas afilaban, alfombras y felpudos cepillaban y lavaban y mariscos devoraban en las playas y bosques cercanos al convento.

Mas ahí la pequeña Tata inquieta estaba, pues mundo quería conocer, pues poco conocía y conocer le inflamaba.

Asi un libro halló, de la biblioteca escondido. Bajo extraños caracteres de las Indias lejanas enmarcadas, figuras humanas aparecían, en actitud de oración y extasis, en duos y tríos de feligreses, adorando en posiciones que su imaginación despertaron.

Sus cosas empacó en gran paquete, pues grande el paquete le gustaba, y al camino lanzose en sagrada penegrinación, en busca de Epoya, para encontrar y aprender estas formas de adorar.

Mil y una fueron sus venturas y penitencias, pero ninguna fue de tal envergadura como su santo encuentro, con San Tatata, el priapado.

San Tatata era el Reverendo Triceratopo de la ciudad de Epoya Grande. Así, maravillada quedó la joven Tata por la forma, porte y parada del miembro.

Los demás miembros de la congregación así tanto no destacaban. Y cuando Santa Tata preguntó por el prelado San Tatata, supo que mucha alegría daba a quien necesitado estaba, sin llegar a menguar jamás su empeño.

Allí la futura santa a San Tatata encaró y desta guisa aquél le respondió, poniendo sobre ella sus manos: “Sientate Tata ante el fausto San Tatata. Veo que grandes son tus tretas, y la tarea te tengo de tratar con este trance. Temo que atea tornases,  tanto tiempo toma el tema. Temo tener que tratarte cual tu, Tata la sin teta, tanto el tronco tengo tenso que transtorna todo el trapo.”

Tal bendición, despertó de Santa Tata las ansias, y buscar la compañía de San Tatata le hizo, quien con gusto correspondiola.

"La Santa Reclusión de Santatata", por artista anonimo de la época.

“La Santa Reclusión de Santatata”, por artista anonimo de la época.

A vida de reclusión dedicaronse de ahí en más Santa Tata y San Tatata, apareciendo cada tanto a beber y comer  poco. Esto pena trajole de la congregación al resto, que con muerte amenazó a a la noble Santa Tata si no compartía con todos lo que San Tatata le daba.

Y así fue como San Tatata le mostró el milagro de la Saturnalia a Santa Tata y a la congregación y por ello fue mas tarde beatificado por la Iglesia, como San Tatata el Grande, de Epoya.

Sin embargo, la joven Santa Tata contrajo todo lo que podía contraer durante su estadía con el santo. Ese santo espíritu, que diz que a la constricción y arrepentimiento de los pecados sobreviene, nunca más la abandonó.

Avanzados los meses, San Tatata, viendo que su tiempo de Epoya se agotaba, decidió marchar a los caminos, en busca de mejor fortuna.

Estableciose en la ciudad de Caccia, donde creó centros de adoracion, conocidos hoy como Hogares para las Mujeres Necesitadas de Caccia, donde, por dineros pocos, repartia leche a las mujeres en desgracia, dejando finalmente los  votos de pobreza obligatorios que caracterizan al goliardo y su facer.

Allí habitó diz que hasta su muerte, en la paz de los justos.

Al partir San Tatata, grande fue la sorpresa de Santa Tata al ver en su poder aquella gran herramienta que había obtenido de San Tatata.

Díjose y notóse que con el paso de días y horas, esta no menguaba sino que fuerte, enhiesta y vigorosa se mantenía.

Esta herramienta, es la fe, pues con ella el mundo cambiar podemos, si con fuerzas la aferramos.  

Santa Tata decidió la herramienta usar y al mundo dar gozo, llevándola a todas las gentes. Así Santa Tata fue conocida y beatificada como la priapada a su vez.

Muchos años despues, según San Pateste cuenta, al hallarse de vuelta al convento que nacerla viola, enarboló su fe y mostrarsela quiso a todas las monjas.

Estas, encantadas con el grande y ejemplar modelo que Santa Tata traía, de imaginar no cesaron lo que facer podían.

Ciprés de San Tatata

Ciprés de San Tatata

Así, los gritos de éxtasis y alabanza se oían a mucha distancia, cuando las Hermanas Futanarias  se daban la fe unas a otras, una vez y otra, incluso tras la muerte de la santa.

Algunas diz que a penegrinar salieron y por doquier la fe llevaron y a quien necesitaba le daban.

De aquesto da fé Cartuccio Di Freniglio, hermano en la fé goliarda.

Posteriormente a la crónica de San Cartuccio, la expansión de la orden continuó, haciéndose famosas como las Hermanas Misioneras de la Futanaria. Sus misiones se asentaron principalmente en las tierras niponas. Las reliquias de Santa Tata se conservan en la ciudad de Epoya. Entre ellas se encuentra una escultura de un estilizado ciprés mediterraneo, de unos treinta centímetros de largo, que se dice haya sido el simbolo de fé que San Tatata entregó a Santa Tata durante su tiempo de reclusión conjunta.

 

 

Por Frater Germanicus